lunes, 3 de mayo de 2021

LAS MASCARAS Y EL MAQUILLAJE EN EL ANTIGUO EGIPTO SEMANA 14



 


LAS MASCARAS DEL ANTIGUO EGIPTO

Formando parte central de los ritos funerarios, las máscaras egipcias fueron la fiel manifestación de la creencia en la vida después de la muerte de la legendaria cultura egipcia. En base a ello, elaboraron estos artículos fúnebres para cubrir los rostros de sus fallecidos, y así prepararlos para que pudieran superar todos los obstáculos del mundo espiritual.

Características y tipos de máscaras egipcias.

En un principio, para hacer las máscaras egipcias se utilizaban materiales como la cal, madera, lino y fibras, con la técnica del moldeado de las facciones del difunto, conocido como cartonaje, luego pintadas daban la apariencia de haber sido realizadas en oro. Sin embargo, este procedimiento se perfeccionó hasta ser elaboradas completamente en oro genuino. En este sentido, se pensaba que el oro tenía los mismos poderes que el dios del sol, Ra. Otro punto que se tomaba en cuenta en la fabricación de las mismas, en cuanto a componentes y calidad de confección, era el estatus social del muerto.

Había en la cultura egipcia dos tipos de máscaras:

Ceremoniales.

Se utilizaban en celebraciones sagradas y eran representadas con rostros de animales que simbolizaban sus deidades, como por ejemplo el halcón escenificaba a Horus, el dios del cielo, la guerra y la caza.

Mortuorias.

Siendo las más usadas, normalmente eran moldes de la cara de un faraón fallecido para asegurar que su alma identificara a su cuerpo, en otras palabras, los egipcios veían que era la manera de establecer una conexión entre el espíritu de la persona y la vida espiritual, además se perseguía el objetivo de honrarlo e idealizarlo.

Las máscaras egipcias más importantes.

De acuerdo a los tipos de máscaras que utilizaron los egipcios, hay dos que son reconocidas por su importancia:

Tutankamon.

Es la más conocida de todas, fue elaborada en oro, cornalina, turquesa, lapislázuli, pasta vítrea, cuarzo, y obsidiana, entre los años 1354 y 1340 A.C., y hallada en el Valle de los Reyes en 1922. Esta máscara de unos 54 centímetros de alto, representa al joven monarca Tutankamon, faraón de la dinastía XVIII de Egipto. Para la humanidad esta obra de arte, que refleja la expresión triste pero tranquila de una juventud truncada por la muerte, es la más representativa de los faraones egipcios por su belleza y maestría técnica.

Sacerdotes de Anubis.

Manifestándose como el dios de los muertos, fue la máscara usada por los sacerdotes durante el proceso de embalsamiento de los faraones. Anubis era expresado con un rostro de chacal de color negro, que infería la tonalidad de la putrefacción de los cuerpos, la tierra fértil y la resurrección.

De esta manera las máscaras de la cultura egipcia constituyen una pieza clave para entender sus creencias religiosas.   

EL ARTE DEL MAQUILLAJE EN EL ANTIGUO EGIPTO.

 

La historia del maquillaje en Egipto comienza 4.000 años a.C, antes de los primeros faraones y del nacimiento de la cultura jeroglífica. En sus ritos funerarios, se colocaba cerca del rostro del muerto una paleta junto con un pequeño rodillo que servía como machacador. Este objeto, a veces en forma de pez, podía utilizarse para machacar la malaquita (verde) que se utilizaba para el maquillaje de ojos.

 

Desde principios del Antiguo Imperio (2.600 a 2.200 a.C.), el maquillaje formaba parte de la lista de ofrendas funerarias. Lo llamaban uadju que significa polvo verde.

 

 

Entre los primeros ejemplos de la estatuaria del Antiguo Imperio figura Sepa, gran funcionario que vivió bajo la III dinastía, quien construyó la primera pirámide para seducir a la bella Nesa y se le representa al lado de su amada. Sus ojos están decorados con una línea ancha verde dibujado sobre el párpado inferior. Ésta es una de las más antiguas formas que se conocen para embellecer el ojo. 

 

El maquillaje verde parece subsistir hasta la IV dinástía y más tarde desaparece dejando lugar al negro. El predominio de la galena en las materias analizadas por los investigadores se confirma por la presencia del maquillaje negro en la lista de ofrendas funerarias a partir de la época de Kéops. El negro se describe por el término mesdemet que, aplicado al ojo significaría hacer hablar los ojos, hacerlos expresivos ó pintar los ojos

 

 

El ojo negro prolongado como de una gota se encuentra en numerosos sarcófagos: se trata del ojo del Dios Horus, símbolo de la integridad, a quien se representaba con una cabeza de halcón, un animal cuyo ojo está naturalmente rodeado de un círculo negro, y que sin duda alguna inspiró a los artistas. Asimismo, se han observado varios maquillajes de ojos negros en las estatuas y en la pintura desde la IV dinastía en adelante: La princesa Nefertiabet, ataviada con su vestido de piel de pantera, se maquillaba los ojos con una línea negra alargada ligeramente hacia la sien y la nariz.

 

Durante la XVIII dinastía, la línea cosmética evoluciona. Como prueba de ello tenemos los maquillajes de Senynefer, jefe del gabinete del rey y de su esposa, o de Amenofis III. Los primeros presentan un fino trazo negro alrededor del ojo prolongado por una ancha franja paralela a la línea de las cejas, negro profundo para ella, azul grisáceo para él. En la época del rey Amenofis III, se rodeaba a veces el ojo con una ancha línea negra, sin prolongarse por ninguno de los lados. 

 

A pesar de que predominaban los maquillajes verdes y negros, los egipcios disponían de pigmentos variados como la cerusita natural que permitía obtener un polvo blanco y que, añadida a la galena negra, ofrecía toda una gama de grises. La pintura y la estutaria revelan la existencia de una paleta de colores más amplia que la utilizada por los artistas. El maquillaje representado no siempre correspondía a una coloración real sino que tomaba entonces un valor simbólico. 

 

Los artistas utilizaban principalmente el azul egipcio, un producto sintético compuesto de cobre, natrón y caliza. Así, se observa un trazo azul en lugar de negro en algunas estatuas y sarcófagos, sin embargo, ningún recipiente cosmético ha mostrado hasta hoy la presencia de esta materia. Los artistas utilizaban también el amarillo, constituido de polvo dorado u ocre.

 

Con el fin de obtener las composiciones irisadas o mates, los egipcios utilizaban polvos de galena. Según la forma de trituración, los polvos conservaban el resplandor metálico brillante de la galena negra azulada bruta o tomaba un color negro mate. La galena, mezclada con polvos blancos, ofrecía una paleta de matices de grises irisados o mates. 

 

 

 

 

 

 

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